Selecciona tu región
Opinión

El Quirinato: genio y figura hasta el término de la gubernatura

EL ANCLA

Por Luis Enrique Ramírez

-

En pleno conteo regresivo para cerrar su quinquenio, el gobernador Quirino Ordaz Coppel se concentró el fin de semana en Rosario. Dedicó todo el sábado a Santa María, la comunidad serrana en proceso de reubicación por la presa que allí es construida para generar riqueza en todo el sur del estado. Amén de cumplir el compromiso con la gente (regresar en una semana) durante la reciente gira del presidente Andrés Manuel López Obrador, la agenda desarrollada este par de días describe a la perfección el sello quirinista de Gobierno, con obras que impulsen el desarrollo bajo una visión humana: atender a las personas, escucharlas y resolver sus necesidades. Al modo de los hombres y mujeres de rancho, que no gustan de protocolos ni de mesas que solo marcan distancias, Quirino se reunió con los pobladores a la sombra de un frondoso árbol, viéndolos de frente, allí en el viejo pueblo, que habrá de quedar bajo el agua de la presa. Les demostró ser un hombre de palabra y les brindó certidumbre de que cumplirá su compromiso de dejar listo el pueblo Nuevo Santa María, para que puedan emigrar a partir de octubre. Además, les informó que ya están disponibles 30 millones de pesos para proyectos productivos de agricultura y ganadería.

Ayer, Quirino Ordaz inició la reconstrucción (que no rehabilitación) de la carretera Rosario-Cacalotán, afectada por la tormenta Nora. Había una salida fácil que era parchar los baches y salir del paso, pero no: “le quisimos atorar y hacerla bien desde abajo, reconstruirla totalmente, para que quede nueva”, dijo Quirino; la inversión de 32 millones de pesos beneficiará directamente a más de mil 200 personas de diversas comunidades y una zona minera. Por lo visto, el gobernador y futuro embajador no se quiere ir sin antes honrar, con obras concretas que eleven la calidad de vida de la población, al municipio que más diplomáticos ha dado, así como artistas e intelectuales quienes, de Rosario para el mundo, elevan el buen nombre de Sinaloa a escala internacional.

TODO BAJO CONTROL. Mientas Quirino trabajaba en Rosario, el diario Milenio publicó el sábado un artículo esclarecedor, en medio de la polémica desatada por el próximo nombramiento de Quirino Ordaz como embajador en España: Liébano Sáenz, figura respetada en todos los ámbitos y partidos, cuya columna Paralelaje es garantía de equilibrio en el análisis, siempre con información privilegiada, reivindicó la dimensión política de Ordaz Coppel en su más reciente entrega, bajo el título “La virtud de la dignidad”, cuyo párrafo final es revelador. Apunta, en referencia a Quirino:

“Además de un tono mesurado, entiende lo que es, una invitación personal y, en todo caso, mantuvo comunicación con la dirigencia de su partido para encontrar una salida respetuosa para todos. Además, el perfil de Quirino Ordaz es el adecuado para recuperar los términos positivos y constructivos de la erosionada relación entre ambas naciones y que el sector empresarial, de aquí y de allá, encuentren una instancia con conocimiento de formas y compromiso de estadista”. 

Leer más: Pobreza y muerte a ´mitad del fracaso´

No es cualquiera quien lo dice. Liébano Sáenz fue, como secretario particular de Ernesto Zedillo, el gran negociador de la primera transición en el Gobierno de la República el año 2000, cuando el PRI perdió la presidencia. Venía de acompañar hasta su muerte a Luis Donaldo Colosio, de quien fue amigo y su operador más cercano, al grado de recibir la encomienda, por parte de sus deudos, de dar a conocer oficialmente el deceso. Si las cosas se toman de quien vienen, léase la columna de Liébano Sáenz sobre Quirino evocando el emoji de la carita con gafas oscuras y, desde luego, el de “tópese”.

Síguenos en
Más sobre este tema