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Opinión

Sesión 19. Psicoterapia psicoanalítica y pacientes sordos

AMOR, ODIO Y REPARACIÓN

Por Miguel Ángel Avilés

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Le saludo con gusto, como cada jueves, esperando encontrarle bien. Quiero comenzar con una pregunta. ¿Alguna vez ha recurrido usted a una consulta psicoterapéutica?, o bien, ¿ha estado en tratamiento psicoterapéutico?

Cada vez es más aceptado socialmente hablar de acudir a psicoterapia. Aunque no se logre erradicar del todo el decir que los psicólogos son para los locos y aunque aún existen mitos acerca de lo que implica acudir a psicoterapia.

En psicología existen diferentes enfoques, distintos desarrollos teóricos y técnicos de los que se vale el profesional de la salud mental para hacer una intervención en la consulta. Un cuerpo teórico que le proporcione un entendimiento del malestar de la persona que atiende; una serie de recursos técnicos que le permitan trabajar en la mejora de dicho padecimiento.

Quiero hablarle ahora del enfoque psicodinámico. El psicoanálisis es un método de investigación del inconsciente creado por el Dr. Sigmund Freud. Con el paso de los años, han llegado nuevos autores que con sus investigaciones nos han ido permitiendo tener un conocimiento cada vez más profundo del psiquismo humano. En un primer momento, se creía que este método no podía ser utilizado con pacientes psicóticos, o con severas perturbaciones narcisistas, sin embargo, como digo, autores postfreudianos nos permitieron, a través de su investigación, tener acceso a una técnica que ahora nos permite el trabajo clínico con pacientes de esas características.

¿Y qué decir en torno a la discapacidad? Como he mencionado anteriormente en sesiones pasadas, el tema de la discapacidad no se agota solamente en la rehabilitación física del órgano afectado. La persona con discapacidad también tiene un proceso de constitución psíquica. También hay desarrollo psicológico que, no obstante, las vicisitudes presentadas en el curso del desarrollo psíquico por todas las personas, la discapacidad es un elemento que trastocará en diferente medida según el caso, este desarrollo psíquico. Pues bien, aquí nuevamente necesitamos una modificación técnica, puesto que la realidad del sujeto pasará también, en este caso, a través de la experiencia de su condición de discapacidad. En ese sentido, el profesional de la salud mental, además de su formación y entrenamiento como psicoterapeuta, deberá tener un conocimiento acerca de la condición del paciente.

En el caso de la psicoterapia con pacientes sordos, y concluyo con esto por el día de hoy, se esperaría que el profesional conozca la Lengua de Señas Mexicana y así logre comunicarse con su paciente, o bien, se haga valer de un intérprete capacitado para prestar sus servicios profesionales en el espacio psicoterapéutico.

Las personas sordas enfrentan muchas barreras para tener acceso pleno al disfrute de sus derechos, la inclusión es un trabajo inconcluso. En esa misma línea, no siempre les es fácil tener acceso a servicios de salud donde se hable su lengua y donde se les atienda desde un enfoque sociocultural, más que desde un enfoque médico. Si usted es un profesional de la salud, tome en cuenta al atender a un paciente sordo lo siguiente: diríjase siempre a él, aunque lleve un intérprete o familiar de acompañante, hágale sentir que es visto, escuchado, comprendido.

Si usted es padre de familia, no haga menos lo que su hijo le reporte como una problemática. Ya sea que se sienta mal física o emocionalmente, cada vez somos más profesionales de la salud dispuestos a ayudar.

Seguiremos desarrollando este tema en próximas semanas. Hasta el jueves.

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