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Política

¿Quién busca a los 91 mil desaparecidos hombres y mujeres de México?

Tan solo en los meses de enero a agosto del 2021, se han registrado mil 114 personas de 0 a 17 años desaparecidas o no localizadas en México.

Por Lorena Caro

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México.- Las historias parecen repetirse una y otra vez sin que nada cambie. Hombres y mujeres víctimas de la desaparición forzada suman la estadística oficial de la autoridad federal, pero también la cifra negra de los casos que nadie denuncia por miedo, por desconocimiento o por omisión del Estado.

Especialistas entrevistados por Debate señalaron que México requiere un acceso real a la justicia al respecto, así como la empatía con las víctimas y sus familias y una verdadera responsabilidad por parte del Estado. Desde el 15 de marzo de 1964 al 31 de agosto de 2021, el total de personas desaparecidas y no localizadas de forma oficial es de 91 mil 369 ciudadanos, incluidos mujeres  y niños. Además, de acuerdo con la autoridad federal, del 1 de diciembre de 2018 al 30 de junio de 2021, durante el Gobierno de AMLO se reportaron sin aparecer 21 mil 546 personas.

Múltiples desapariciones 

Édgar Chávez Hernández, antropólogo social y académico en la Universidad Autónoma Metropolitana, señaló en entrevista para Debate que actualmente se queda corta y en la narrativa la idea de la doble desaparición en México, que refiere cuando las personas desaparecen para las familias, y muchas veces también cuando desaparecen para el Estado. Señaló que en realidad son múltiples desapariciones las que enfrenta una persona y sus familias.

“Lo que nos dice también el diagnóstico social y también de las desapariciones en México y la mayor parte de todos los hechos y lo que describen las familias, hay una implicación y permisibilidad por parte del Estado en todos sus niveles”, señaló. 

Chávez Hernández sostuvo que la desaparición es primeramente como crimen y posteriormente puede haber una desaparición social —que es en los primeros minutos, horas, días—, donde el entorno social de la familia que busca a esta persona desaparecida puede ser estigmatizada. 

“Es esta parte donde se dice, se criminaliza, y se dice que ‘por algo fue’, ‘en algo malo andaría esa persona’, si es una muchacha ‘se fue con el novio’, y entonces tienen que pasar estas 72 horas que supuestamente están ahí como un mínimo para poder tomar una denuncia por desaparición forzada. La mayor parte de las veces se hacen cartas circunstanciadas que no tienen nada que ver con eso, como llevar jurídicamente un proceso desde el inicio por desaparición”, lamentó.

Señaló que la parte forense también suma a la múltiple desaparición, desde cómo se asientan a nivel en los Semefos, por ejemplo, el resguardo de una persona que ha sido encontrada en algún tipo de circunstancia y esto no da pie ni lugar, a que las familias puedan hacer ese encuentro previo a cualquier tipo de análisis genético y de otro tipo, o simplemente el careo de los documentos que tienen de forma legal las instituciones para saber si hay una persona con X características que puedan dar lugar a la persona que buscan. 

Carpetas de investigación 

Chávez Hernández, también académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, añadió que hay familiares que han buscado durante años e incluso más lejos de su propio entorno, para dar cuenta que su familiar estaba en el mismo municipio, en el Semefo o en una fosa común o a lo mejor en el municipio de al lado. 

Lamentablemente dijo que también ocurre una pérdida de la identidad en esas personas desaparecidas. Detalló que con la pandemia de covid-19 hay padres y madres que han fallecido por salir a buscar a sus hijos, al igual que buscadoras y buscadores.

En este sentido, amplió que una carpeta mal integrada de la persona que buscaban difícilmente va a tener un seguimiento si no había alguien más en esa familia que hubiera dado cuenta de esa desaparición o que le dé seguimiento a esa desaparición.

“Si en vida a esos familiares les negaron las carpetas de investigación, las copias, que eso también es algo muy común y esa información no está debidamente asentada, nos da espacio para entender que este es otro tipo de desaparición de la identidad de las personas y en el punto jurídico particularmente”, opinó. 

Nuevas formas de desaparecer

Alejandra Cartagena López, investigadora responsable del programa de Tortura Ejecuciones y Desapariciones del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia Francisco Suárez, del Iteso, señaló que el perfil de las desapariciones ha cambiado a lo largo de los años. Indicó que hace 60 años en América Latina y en México se desaparecía sobre todo a opositores políticos, en el contexto de gobiernos muy autoritarios.

Pero hoy quienes perpetran las desapariciones en el país tienen distintos perfiles. Uno de los principales, de acuerdo con la especialista, son los grupos delincuenciales, cuya presencia tiene un valor simbólico de un gran impacto, ya que amenazan a la democracia, el Estado de derecho y la gobernanza y provocan indiferencia entre quienes no se sienten aludidos. 

Cartagena López añadió que otro número de desapariciones importante es cometido por personas comunes que se sienten protegidas por la impunidad, que ha provocado que cualquiera pueda desaparecer porque le debe dinero a alguien, por violencia doméstica o en un asalto. También sigue la desaparición desde de agentes del Estado, que de acuerdo con Cartagena López, permanecen sin asumir su responsabilidad en los hechos. 

Sostuvo que en opinión de algunas familias sí se considera que hay una desaparición forzada cuando el Estado no cumple con su obligación de buscar a quienes han desaparecido y sancionar a los responsables, sean quienes sean, pero no se considera así desde la interpretación de los juristas. Para Cartagena López podría ser, si se analizan las obligaciones no cumplidas de los gobiernos y cómo estas han provocado el aumento del fenómeno. 

“Los gobiernos no son los únicos que tienen problemas para reconocer que existe una situación generalizada en el país. En México muchas personas comunes tienen un motivo para justificar estos crímenes”, opinó. 

La desaparición nos puede pasar a todos

Ejemplificó que en los años sesenta, del siglo 20, los gobiernos afirmaban que el comunismo invadiría al país, un país muy católico y con este discurso lograba que la población alzara los hombros ante los encarcelamientos, torturas, desapariciones y asesinatos de muchos y muchas jóvenes. Ahora, opinó que el discurso es que todas las víctimas andaban metidas en algo oscuro o ilegal. Que ellas y sus familias se merecen lo que les ocurre, lamentó Alejandra Cartagena López. 

Según explicó, los desaparecidos afectan a toda la sociedad, incluso si pertenecen a grupos de la delincuencia, porque existen las leyes que obligan a los gobiernos a investigar, detener y obtener información de los detenidos para poder comprender lo que ocurre y combatir el problema. 

“Cuando no existen juicios penales justos, sucede que la desaparición nos puede pasar a todos mientras hacemos las actividades de nuestra vida cotidiana”, expresó. 

Ante este panorama, señaló que la esperanza en México es el acceso real a la justicia. Y es la empatía con las víctimas y sus familias

Los menores

¿Y a los niños desaparecidos de qué se les culpa por desaparecer? Tania Ramírez, directora de la organización, informó que existe una trágica estadística que muestra que cada día 12 niños, niñas y adolescentes han sido reportados como desaparecidas o desaparecidos durante 2021, visto como parte de un patrón criminal que no ha cesado ni durante la pandemia en contra de las infancias. 

“La gravedad del problema es de tal magnitud que las cifras oficiales que se registran, aumentan a medida que pasan las horas. Y en el caso de nuestro país, aunque la mayoría de los casos son localizados, una de cada 100 personas es hallada sin vida”, expuso. 

De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) del 1 de enero al 27 de agosto de 2021 se han registrado mil 114 personas de 0 a 17 años desaparecidas o no localizadas. Esta cifra, según detalla, representa un incremento de 19.5 por ciento con respecto a las 932 personas de la misma edad reportadas desaparecidas o no localizadas durante el mismo periodo de 2020.

Rememoró que con la presión internacional de las familias, de las organizaciones de la sociedad civil y de organismos internacionales de derechos humanos se logró la Ley de Desaparición en contra de las infancias. 

“Lamentablemente, es posible que este esfuerzo resulte insuficiente si no se resuelve la actual crisis de derechos humanos que vive el país, marcada por fuertes y profundas redes transnacionales de macrocriminalidad, que permiten que la guerra alimente grandes negocios, como el tráfico de armas, el reclutamiento y esclavitud de personas con fines sexuales, laborales o militares, entre otros crímenes”, destacó. 

Romantizar la búsqueda

Édgar Chávez Hernández, antropólogo social y académico en la Universidad Autónoma Metropolitana, opinó que es una responsabilidad primaria del Estado el buscar, localizar y presentar a las personas desaparecidas, pero con los diferentes grupos de buscadores civiles parece que la responsabilidad se traslada a las familias.

“Lamentablemente, y también tengo que ser crítico de esta manera, se ha romantizado la idea de las buscadoras en México y, entonces, de pronto, se ha vuelto también rentable —rentable en términos narrativos— decir que las mujeres, las personas buscadoras, tienen esta dote de responsabilidad sobre la búsqueda de sus familiares, porque precisamente el mensaje contradictorio es que el Estado no lo hace”, apuntó.

Pero también, añadió, es dotable de una doble responsabilidad social en las que ellas tienen que aprender el uso de herramientas, conocimientos y ahora multidisciplinas que ni siquiera los mismos especialistas o académicos tienen. “Entonces eso es importantísimo señalarlo, porque debiéramos estar nivelando la atención hacia las víctimas”.

Enfatizó que actualmente es muy importante visibilizar a las mujeres buscadoras por esta vulnerabilidad que viven. Incluso, a todas esas personas que buscan a sus familiares y están siendo contagiados de covid-19, y también, por supuesto, de aquellas personas que han sido asesinadas buscando a sus familiares. 

Para entender...

¿A qué llama la ONU desaparición forzada? 

Miguel Ángel Álvarez Rodríguez, responsable del programa de Seguridad Ciudadana y Justicia del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia Francisco Suárez, señaló a través de la institución que la ONU llama desaparición forzada al arresto, privación de la libertad, detención y traslado de personas contra su voluntad, que perpetran personas que trabajan para el Gobierno, en cualquier sector o nivel. Indicó que la ONU define que también sucede una desaparición forzada cuando los grupos organizados o personas comunes actúan en nombre del Gobierno o tienen su apoyo directo o indirecto, su autorización o consentimiento. 

Leer más: Gobierno de México pide revisar 432 casos de aborto tras dictamen de la Suprema Corte 

El Dato

Podría sumar 100 mil 

El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas, señaló que los desparecidos podrían sumar 100 mil al finalizar el 2021.

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